Se juega con 28 fichas, del 0-0 al 6-6. Cada jugador recibe 7 fichas, que solo ve él.
Cada partida nueva (marcador en cero) abre con el doble seis: sale quien lo tiene y debe jugarlo como primera ficha. Si el doble seis quedó fuera del reparto, sale quien tiene el doble más alto. En las siguientes rondas, sale el ganador de la ronda anterior con la ficha que prefiera.
En tu turno colocas una ficha cuyo número coincida con uno de los dos extremos de la cadena. Si encaja en ambos, eliges el lado.
No se roba: las fichas que sobran quedan fuera. Si no tienes el número que pide la mesa, pasas automáticamente y la mesa te avisa qué número se espera.
Quien se queda sin fichas gana la ronda y suma los puntos que quedan en las manos rivales.
Si todos pasan seguidos, la ronda se cierra. Gana el lado con menos puntos en mano y suma los del rival. Si empatan, nadie suma.
Juegas con el compañero de enfrente (Tú + Mateo contra Valentina + Camila). Los puntos se suman por equipo.
Gana el primero en alcanzar o superar la meta de pintas elegida al crear la sala. Al cerrar cada ronda, se muestran las fichas restantes y las pintas que se suman al marcador. Contra la IA, la meta es de 100 pintas.